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Moon River





A veces las cosas salen bien. 

6,70€, por favor.
Puedes llegar a Nueva York en autobús, puedes mojar gominolas en el café, puedes guardar zapatillas de ballet en la nevera.

Es jueves.
Confiesas que a veces harías excepciones, encuentras baldosas sobre la mesa, te regalan un listado de sitios a los que ya nunca te llevarán.

Sólo 43,24 kilómetros.
Has permitido que te lleven al huerto, que elijan tu vino y planifiquen tus vacaciones y, pese a todo, jurarías que por primera vez en mucho tiempo estás tomando la vida en tus manos.

Exactamente a las 22.17 h:
 
"Según las normas, si el motivo 208 y el motivo 216 suceden a la vez, sumas una vida extra."

A veces las cosas salen bien

Gominola Nº 30 - Merry

La imagen original llega desde aquí.
 
Por los reencuentros.
Por la purpurina.
Por los brindis.
Porque todo brilla.
Por los jerseys de punto grueso.
Por el papel de regalo.
Por los mensajes inesperados.
Por los concursos de cocina.
Por las velas.
Por las semillas.
Por los espectáculos.
Por la niebla.
 
...
¡Feliz Navidad!
 

Gominola Nº 29 - Pill

La imagen llega desde aquí, vía Pinterest.

"...es que tú eres como una aspirina: te has vuelto efervescente y curas todos los males!!"

Gominola Nº 28 - Quotes

...porque existe el vino y el amor es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
no te rindas...
(Mario Benedetti)
 
"Girl behind wine bottle" - Irving Penn, 1949.

Porque los grandes hombres dicen grandes verdades que nosotras -grandes mujeres- suscribimos ribera en mano cualquier lunes por la noche.

Por eso, pese a las adversidades, no nos rendimos; preferimos brindar.

Gominola Nº 27 - Little Red Riding Hood

Cosas que una se encuentra de camino a casa de su abuela...
 
C/ Veinte metros, Valladolid.

...y que sirven como leit motiv de la semana.
 
¡Feliz lunes!


Teenage dream

Respirar.
                 Recuperar.
                                  Retomar.
                                                 Repasar.
                                                               Regresar.
                                                                               Reinventar.
                                                                                                  Reposar.

La imagen llega desde aquí, vía Pinterest.

Hace un par de semanas me despidieron, desde ayer soy oficialmente una más dentro del cómputo tremendo de parados en España.
La gente me pregunta cómo me encuentro y yo... sonrío. Sonrío a lo grande y de la manera más culpable que he sonreido jamás.

Señoras y señores, doy fe de que no hay mal que por bien no venga -Alicia, este refrán para el calendario del 2013, s'il te plaît- y me sabe mal decirlo porque no es políticamente correcto, pero a mí me han hecho tremendamente feliz con el despido.

La imagen llega desde aquí, vía Pinterest.

Como es de imaginar, en su momento subí aterrorizada al despacho de Gerencia, lloré como un bebé recogiendo mi mesa del #despacho132, protagonicé un melodrama con esa compañera que a día de hoy considero mi hermana mayor... pero esa misma noche brindé con verdejo por volver a ser dueña de mi tiempo.

  • No tengo la seguridad de una nómina a final de mes, ni tarjetas de visita con mi nombre y mi contacto, pero todas las cosas que hago cada día las hago queriendo hacerlas, poniendo en ellas actitud, cariño e intención.

  • Doy gracias por la oportunidad que se me presentó sin buscarla hace dos años, pero soy feliz por poder volver a abrir las puertas que cerré en ese momento.

  • Soy consciente de que sigo viviendo una situación de privilegio, sin niños, hipotecas ni quebraderos de cabeza domésticos; por eso mismo me alegro de haber sido yo y no cualquier otro compañero quien se haya ido de la casa y me permito la frivolidad de vivir este momento como un regalo.

La imagen llega desde aquí, vía Pinterest.

Ahora estudio, leo, paseo, desayuno, veo películas, voy a exposiciones... y soy feliz.

La mala época por la que todo el mundo me da el pésame está siendo la más dinámica y enriquecedora que he vivido en mucho tiempo y doy gracias todos los días por haber jugado a ser adulta, por haber aprendido tanto de esa experiencia, y por contar ahora de nuevo con la posibilidad de ser niña a los 25.
Ir a clase en sudadera y con la carpeta llena de apuntes e ideas, quedarte en la cama el día que necesitas dormir algo más, preparar una entrega sobre el tema más inverosímil... son experiencias que saben a nuevo cuando las aprecias con otra mirada y desde otro momento de tu vida.

Ayer, sin embargo,  pasé el día dándole vueltas a la idea de que, al llegar tan ávida de disfrutar de lo cotidiano a este punto de mi camino, corro el riesgo de absorber todo con demasiada intensidad, de ser incapaz de ordenar lo que me llega y no poder asimilarlo.

Justo cuando más borracha de estímulos, proyectos e ideas estaba, llegó este vídeo y con él, el concepto:

Cuando la vida te invite a ser adolescente, no analices, no saques conclusiones; limítate a hacer las cosas sencillas: a besar, correr y brindar...

ROMA, film promocional de 55DSL S/S2012 Collection.

El verano en que sonreímos peligrosamente

Hay veranos calurosos.
Hay veranos serenos.
Hay veranos de playa y risas, de carretera y manta.
Hay veranos eternos y veranos breves...

Algunos veranos son indelebles.

Esta mañana corté las pulseras de hilo que llevaba en la muñeca desde junio -con el mismo sentimiento que los toreros cuando se cortan la coleta- y no pude evitar sonreír cuando vi la marca blanca que habían dejado sobre el moreno.

Efectivamente, este verano ha dejado huella... porque cabe toda una vida en un verano.

  • Caben las barbacoas en la terraza, los planes en torno a una mesa.

  • Caben las celebraciones, la euforia, el dejarse llevar.

  • Caben las noches sin prisa, Hawai y Bombay en un piso.

  • Cabe ser turista en tu propia ciudad y mirarla con ojos nuevos.

  • Caben los planes de siempre.

  • Caben los planes de Nunca Jamás.

  • Cabe recuperar lo natural, dejarse querer sin maquillaje.
 
  • Caben todos los colores y lo simbólico.

  • Caben las experiencias que curan y ayudan a estrenar un corazón nuevo.

  • Cabe dejar que la vida te despeine.

  • Cabe la poesía.

  • Cabe ser niño otra vez.

  • Caben los días especiales.

  • Caben los amigos que se convierten en familia.


  • Cabe el trabajo en equipo.

  • Cabe mirar dentro de uno mismo.

  • Cabe mirar más allá.


...

...porque hay veranos en los que se toca el cielo con la punta de los dedos.

Gominola Nº 26 - Ebria


Una de mis citas favoritas -de Baudelaire- dice:
"...emborráchate de vino, de poesía, de virtud… pero emborráchate."

 
A veces es bueno vivir las cosas en exceso, a lo grande, inconsciente, a toda velocidad...

Y yo, que soy muy obediente, el miércoles me emborraché de cine.


La mía es una Universidad pequeña y joven; sólo tiene 10 años y en este tiempo ha ido creciendo en alumnos y titulaciones, por eso -a lo largo del último curso - han construido un nuevo y enorme edificio con la intención de que las instalaciones se adaptaran a la nueva realidad de la Uni.

Uno de los servicios que pedía a gritos una ampliación era la Biblioteca y por eso se decidió trasladarla... lo que, en la práctica, significa transportar de un edificio al otro un fondo bibliográfico de unos 16.000 volúmenes y cerca de 2.000 DVD’s.
Como las cajas no se ordenan solas, acabamos pasando la mañana  entre estanterías y polvo cargando con los tomos gordísimos de la Espasa y la Menéndez Pidal... Era entretenido pero agotador y yo acabé por dar tanta pena a mis compañeras que decidieron mandarme a colocar el archivo audiovisual para que no muriera en acto de servicio...

La imagen llega desde aquí, vía Pinterest.

Llegué al archivo y me encontré 13 enormes cajas repletas de carátulas y fui abriéndolas como hace un niño con los regalos el día de Reyes.

Ordenaba títulos y más títulos.

El gatopardo.
La tentación vive arriba.
Curvas peligrosas.
El último tango en París.

Elaboraba listas mentales.

Besos robados.
Eva al desnudo.
Factory girl.

Perdía la noción del tiempo leyendo las sinopsis.

West Side Story.
Las vírgenes suicidas.
¿Qué fue de Baby Jane?

Dejaba escapar una sonrisa culpable.
 
Oficial y caballero.
Mucho ruido y pocas nueces.
El apartamento.
Inocencia y juventud.
Tener o no tener.

...
La imagen llega desde aquí, vía Pinterest.


No pude evitar emborracharme como en esas noches en que sales tan sólo a dar una vuelta y llegas a casa de madrugada con los zapatos de la mano.

No pude evitar inaugurar un nuevo lugar favorito en el mundo.

Una bolsa llena de gominolas...

Hoy cumplo 25 años.

La imagen viene desde aquí.

No me gustan; 25 es una cifra redonda que suena a persona seria y a asunción de compromisos, pero anoche pensando en el último de todos mis años, en el montón de cosas -sencillas y complejas- por las que he pasado desde el último 24 de julio, no pude evitar que se me escapara una maravillosa sonrisa culpable...
Entre muchas otras cosas, estos 365 días me han servido para:
  1. Ver del tirón las trilogías de El PadrinoEl Señor de los Anillos y también las ocho de Harry Potter.
  2. Tener mi primer contacto con My Fair Lady y Pulp Fiction.
  3. Disfrutar de una exposición retrospectiva sobre Yves Saint Laurent.
  4. Aprender con amigos a apreciar un buen vino.
  5. Ir a clases de salsa y bachata.
La imagen viene desde aquí.

     6. Descubrir una inesperada devoción por el pilates.
     7. Hacer locuras: por ejemplo, coger un tren a Madrid un domingo a las 17:00 h y volver a
         Valladolid en el AVE de las 21:00h -el mejor gin de todo el año con diferencia-.
     8. Firmar un contrato indefinido.
     9. Empezar una segunda carrera.
    10. Recuperar del baúl de los recuerdos amistades increíbles.
    11. Enamorarme hasta la médula y acto seguido sobrevivir a un horroroso desamor.
    12. Ganar un concurso de karaoke.

La imagen viene desde aquí.

    13. Ir a un concierto de Enrique Iglesias después de pasar la adolescencia cantando sus canciones delante del espejo.
    14. Descubrir a Marwan.
    15. Compartir una semana con gente de 22 nacionalidades distintas.
    16. Pasar la noche en un local londinense de burlesque -por definir de algún modo un sitio indescriptible-.
    17. Ir a la ópera por primera vez -ahora en la ducha tarareo Turandot-.
    18. Celebrar la final de la Eurocopa en Cibeles -y tratar infructuosamente de convencer a medio Madrid de que ni mis amigas ni yo eramos guiris-.

¡Teresa, Viveka y yo!

    19. Pasar media tarde en una bañera llena de té.
    20. Sentir que crecía por dentro con El mundo amarillo de Albert Espinosa, conectar con Risto Mejide leyendo El pensamiento y el sentimiento negativo y hacerme adicta a Boris Izaguirre con Dos monstruos juntos.
    21. Ver por primera vez un partido de fútbol en el campo.
    22. Celebrar mi bautismo taurino con Morante, El Juli y Josemari Manzanares.
    23. Añadir un capítulo determinante a la historia de nunca acabar que tengo con él...
    24. Celebrar dos veces el Año Nuevo.
    25. Recibir flores en el despacho por mi cumpleaños.

G.

Finalmente, concluí que vivir los 24 ha sido igual que disfrutar de una enorme bolsa de gominolas de todos los sabores...
¡Estáis invitados a compartir conmigo las golosinas de mis 25!

Gominola Nº 24 - Clue

(La imagen la encontráis aquí, en Pinterest)

Ayer entre las dos concluimos que la felicidad es:
una noche de junio,
en una terraza,
con una copa de semidulce
y una tosta de foie.

Imago

Hay palabras que convierto en fetiches.
Las encuentro en un determinado momento, me las guardo en un bosillo -como el que se lleva una concha a casa después de un día de playa...- y luego, de vez en cuando, las saco pasear y las paladeo porque suenan bonito, o dedico un buen rato a pensar en su significado, o en su etimología... (un poco freak yo... sí, qué le vamos a hacer...)

( La imagen nos llega desde aquí, vía Pinterest)

Recuerdo perfectamente el día que descubrí la palabra "imago" . Tenía 14 años y estaba leyendo a escondidas Nosotras que no somos como las demás, de Lucía Etxebarria, porque mi madre me lo había prohibido expresamente; es un libro que a día de hoy aún releo de vez en cuando y tiene pasajes que nunca dejan de impactarme.
El relato que llevaba mi palabra mágica por título le daba un significado especial al término: para la autora imago es el concepto que define al hombre ideal, es un collage hecho con los rasgos que inconscientemente buscamos en ÉL. Un buen día nos paramos a pensarlo y todos nuestros hombres han sido muy altos, o muy tímidos, o un poco salvajes... y  en ese momento dibujamos nuestro imago.

Es una idea en la que me recreo de vez en cuando, jugueteo con ella y con mi composición: le quito un poquito de dulce, le añado unas cuantas burbujas... Ayer me di de bruces con dos hombres interesantes y sazoné una vez más el poutpurri:


ÉL tiene que tener facilidad de palabra, resultar canalla y encantador y dejarme boquiabierta con su habilidad para expresar cosas complejas con palabras sencillas y cosas sencillas con palabras complejas. Tiene que parecerse muy mucho al autor de Manual de un Buen Vividor.

(Y si de paso se parece a cualquiera de estos tres hombres bellos ¡mucho mejor!) ;)

ÉL tiene que saber darme un reflejo limpio de mí misma, tiene que resultar sincero y comprensivo. Y tiene que conseguir que esté cómoda, muy cómoda... como si me hubiera hecho un ovillo en el sofá con el pelo recogido y sin maquillaje. En esas cosas tiene que parecerse a G. , que anoche me ofrecía "hugs, adrenaline, gin tonic..." antes de ir a dormir.

(Las personas de las que nos rodeamos siempre terminan siendo espejos)
(La imagen llega desde aquí, vía Pinterest.)

¡Un brindis por los hombres de nuestra vida y feliz miércoles!

Gominola Nº 23 - Wet


(la imagen nos llega desde su Pinterest)


Poner el tendedero en mi habitación para que al llegar a casa todo huela a ropa limpia...

"¡No, no! !Que esto son los cuartos!"

La vida da muchas vueltas y -como buena adicta a la velocidad- yo soy de las que disfruta a tope los giros del destino, pero a mi vida, en vez de girar, últimamente le ha dado por centrifugar cual programa rápido de lavado y yo ando por ahí con la sensación de estar protagonizando una road movie...

(La lavadora en la que estoy girando seguro que tiene una pinta más o menos como ésta... (^_^) )
(la imagen llega desde  aquí, vía Pinterest)

Con tanto meneo y a puntito de cumplir los 25 -que a mí me suenan así, a cosa seria y con peso-, el otro día me agobié y me dieron unas ganas terribles de pedir a gritos como Mafalda: ¡Paren el mundo, que me quiero bajar! y... el mundo no paró, pero recibí un whatsapp inesperado de una amiga que nos invitaba a celebrar en su casa el Fin de Año.


(Así, como suena: ¡Feliz 2012 y medio, chicas!)
(la imagen llega desde aquí, vía Pinterest)
Y he de decir que para todas, y especialmente para mí, fue un plan mágico y definitivo:
  • una mesa con velas y la vajilla que mamá guarda para ocasiones especiales
  • comida y bebida hasta aburrir
  • Ramontxu y Anne contando los 12 ositos de gominola que nos zampamos
  • dos equipos y montones de pruebas a medio camino entre Tú sí que vales y Uno para ganar
  • photocall improvisado con papel de regalo pegado en la pared
  • y... 7 amigas emperifolladas con lentejuelas, gasas y tacones

A la mañana siguiente -al mediodía siguiente, para ser más exactos- me desperté con ese regustillo especial de estar estrenando algo y tomé la firme decisión de hacer borrón y cuenta nueva, que hay que disfrutar y aprovechar el 2012 y medio como se merece.
Así que llevo un par de días rodeada de listas con propósitos de año nuevo y voy por ahí tan contenta con mi re-estrenada sonrisa culpable... ¡y eso es motivo suficiente para seguir abriendo botellas de champagne!


Gominola Nº 22 - Vitamina

Una pizca de poesía visual para hacer perfecta una mañana verde de casi verano...
(y sonreír tontamente y sin motivo)

Gominola Nº 21 - Twenty third

Comprar una enorme caja de fresas en un puesto del mercado.
Comérmelas tomando el sol mientras espero al autobús.